Blog de José A. Maldonado

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Fenómenos ¡Qué pena del plan hidrológico que se tiró por la borda!

Lo que voy a escribir no es un editorial de eltiempo.es, sino la opinión personal de alguien que, con conocimiento de causa, cree estar enterado del por qué no se llevó a cabo el Plan Hidrológico Nacional (PNH), cosa que yo creo que viene a cuento por las enormes inundaciones debido al desbordamiento del Ebro y sus afluentes que hace unos días afectaron a Aragón, principalmente, Navarra y La Rioja. Y no daré nombres – aunque quizá los deduzcan- de quienes lo impidieron. Tuve el honor de moderar dos mesas redondas en la Escuela de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas y de ahí que sepa cómo se desarrollaron los acontecimientos.

El PNH fue elaborado por la Subdirección General de Desarrollo General Rural del Ministerio de Agricultura y fue calificado por expertos independientes españoles y extranjeros como una obra del máximo interés y de gran utilidad que acarrearía beneficios para todos. Esta obra iba a ser cofinanciada por la Unión Europea y generaría miles de puestos de trabajo. Dicho plan no solo llevaría a agua a Barcelona, la Comunidad Valenciana, la de Murcia, Almería y zonas áridas de Aragón, sino que también preveía el dragado del Ebro desde Logroño y no se trataba de robar la de este río sino de aprovechar la excedente.

Si ese Plan se hubiese llevado a cabo no hubiese muerto un pastor, ni se hubiesen inundado pueblos y campos con las consiguientes pérdidas de cosechas. ¿Y por qué no se realizó la obra? Sencillamente porque algunos políticos de Cataluña y, sobre todo, de Aragón, les “comieron el coco” a los ciudadanos haciéndoles creer que era algo nefasto para la región (o de la comunidad, si les gusta más, en la que tengo grandes amigos, a la que tengo un profundo afecto y desde donde presente el tiempo de TVE en numerosas ocasiones) cuando la realidad era la contraria. Había que buscar votos aunque fuese en la profundidad de las aguas y hacerles creer que defendían sus intereses.

Se organizaron masivas manifestaciones con el lema de “El Ebro es nuestro” cosa absolutamente falsa cuando de sobra es conocido que dicho río nace en Fontibre en la comarca del municipio de Hermandad de Campoo de Suso (Cantabria) y pasa luego por Castilla y León, La Rioja, Navarra, ARAGÓN, Cataluña y drena una parte del País Vasco. Es decir, que “pertenece” a siete comunidades.

A la vista de esas equivocadas protestas, el Gobierno de turno de España (otra vez los dichosos votos), cambió de opinión con respecto al que había propuesto un gobierno anterior de su misma ideología y decidió suprimirlo y cambiarlo por una red de desaladoras que están resultando carísimas, no están dando resultado necesario y están causando daños ecológicos como, por ejemplo, la destrucción de las poseidonias (planta marina que protege a las playas de la erosión ya que actúa como barrera frente a las corrientes y a las olas). En invierno, cuando sus hojas muertas llegan a la costa, también la protegen de las tormentas) Con el tiempo si esa planta desaparece las arenas de las playas mediterráneas se verán seriamente dañadas.

Por último, no olvidemos que las numerosas e intensas nevadas caídas determinan que actualmente en gran parte de los Pirineos haya aun varios metros de nieve acumulada. Si se produjese una brusca subida de las temperaturas (no si sube paulatinamente) el rápido deshilo podría volver a darnos un susto con la rápida crecida de los ríos.