Blog de José A. Maldonado

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Actualidad Las lluvias de primavera ha sido agua bendita para los embalses

Que “nunca llueve a gusto de todos” lo he dicho muchas veces y lo seguiré diciendo porque es una realidad como la copa de un pino, pero no cabe duda que las numerosas precipitaciones que cayeron durante los meses de mayo y junio y que en algunas zonas del norte siguen cayendo han traído consigo un considerable aumento del agua embalsada en todas las cuencas.

Destaca la subida en la cuenca del Duero hasta el punto de que las reservas actuales son casi el doble que las que había el año pasado en estas mismas fechas.

Observando el cuadro que figura debajo, en el que vemos cómo está actualmente cada cuenca, cómo estaban hace un año y la media de los últimos 10 años podemos apreciar que, en efecto, todas las reservas superan a las del años pasado y que, excepto en la cuenca del Guadalquivir, en la del Guadiana y en la del Segura, las cantidades de ahora están por encima de la citada media de los últimos diez años.

Por otra parte, como no todo puede ser positivo hay recordar que, a veces, las precipitaciones fueron demasiado intensas y que causaron en algunas zonas numerosos daños materiales y, lo que es peor, algunas víctimas mortales.

Asimismo, dada la humedad del suelo las hierbas han crecido mucho y ahora que las temperaturas han subido notablemente comienzan a secarse por lo que el riego de incendios forestales este verano va ser bastante alto. Siempre hay que hacerlo pero este año habrá que extremar las precauciones.