Blog de José A. Maldonado

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Fenómenos La tremenda ola de frío de Estados Unidos

En los últimos días la mitad oriental de EEUU, como saben, se ha visto afectada por una ola de frío (aun continua, pero va remitiendo) de una intensidad que no se daba desde hace décadas. Temperaturas de -30ºC o -40ºC que se han registrado en muchas poblaciones, o -20ºC en Washington son, sin paliativos, anormales, aunque en alguna ocasión sí han llegado a medirse, por lo que no se puede decir tampoco que sea un hecho insólito.

¿A qué se ha debido esta circunstancia?

“Vórtice polar” -palabras que habrán oído en estas jornadas- es un área de bajas presiones situado en la vertical del Polo Norte a un altura superior a los 10.000 metros. En la zona central de ese sistema, el aire en invierno está extremadamente frío y se encuentra como encerrado, de forma que, habitualmente, se extiende sólo hasta el norte de Canadá. Pero en esta ocasión, esa barrera virtual que no deja “escaparse” esa masa gélida se ha “roto”, de forma que el aire helado se ha desplazado hacia el sur, alcanzando lugares a los que, por fortuna, pocas veces llega.

¿Por qué ha ocurrido eso? Sin duda, esa será la pregunta que muchos de ustedes se estarán formulando. Pues sencillamente no lo sabemos. A buen seguro que habrá quienes aporten sus teorías, pero, a mi juicio, a un hecho tan anómalo y esporádico, no es posible encontrarle una explicación convincente. Algo extraño, eso es evidente, ha acontecido, pero la ciencia no está preparada aún como para certificar nada al respecto.

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    • Respuesta para Álvaro:

      Además de lo que dices, tenemos la corriente cálida del golfo, que también mantiene a raya las temperaturas mínimas y suaviza toda la fachada atlántica y de ahí que casi toda Europa occidental tiene inviernos templados y no muy crudos.

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  • Un saludo a JAM y a los blogueros.
    Como bien explica nuestro meteorólogo, este fenómeno es un hecho raro pero no insólito. De hecho, yo recuerdo que hace ya unos cuantos años, Nueva York fué literalmente enterrada bajo una gruesa capa de nieve, y las temperaturas llegaron allí a los 20 o 25 bajo cero. Igualmente, aquí, en San Sebastian, en enero de 1.985 nos helamos durante dos semanas, con temperaturas que en la playa de la Concha llegaron hasta los 10 bajo cero, algo inusual en las templadas costas del Cantábrico, bañadas por esa corriente templada de agua, que hace que los inviernos sean relativamente suaves (en estos días, las boyas marcan entre 13 y 14 grados). Hasta recuerdo que se celebró, insólitamente, una carrera de esquí de fondo en la mismísima playa de la Concha, con espesores de nieve que en las partes altas de la ciudad rondaban los 15-20 centímetros, y temperaturas récord que se dieron en varios pueblos del Pirineo Navarro (-25 grados). Y no digamos ya en la alta montaña Pirenaica, donde se llegaron a medir entre los 30 y 40 grados bajo cero. Este invierno, por contra, está resultando anormalmente templado por estas latitudes. Yo hago montañismo, y no es normal para nada el ver a primeros de enero los torrentes de alta montaña del Pirineo caudalosos, como cuando el deshielo de mayo. Yo mismo me hundía a 2.000 metros de altitud en la nieve hasta el muslo, cuando en enero lo más normal es necesitar ponerse los crampones en las botas para progresar por la nieve dura. A mí me gustaría preguntarle al SR Maldonado si esta situación persistente de vientos del sur va a continuar, porque de seguir así, muchas estaciones de esquí se van a ver pronto sin la nieve suficiente, a no ser que hiele y los cañones de nieve aporten nieve suficiente. ¿Es normal que el pleno enero no hiele o apenas lo haga débilmente en altura?. ¿Vamos a ver un cambio en la larga tendencia de vientos del sur?.Ya sé que las predicciones a más de 72 horas son inciertas, pero ahí queda mi pregunta.
    Cordiales saludos.

    Xabier.

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