Blog de José A. Maldonado

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Fenómenos Temporal del Cantábrico y situación actual

Hay un dicho que indica que “las incidencias se juntan”, y otro que señala que “un accidente es un cúmulo de incidentes”. Pues bien, creo que es esto es aplicable a lo que aconteció en la madrugada del sábado 1 de febrero, cuando a eso de las 06.00 horas, faltando por tanto dos y media, aproximadamente, para el amanecer, y cuando la mayoría de las personas que viven en las poblaciones bañadas por el Cantábrico aun dormían, olas de más de diez metros, como saben, azotaron toda la costa y causaron tremendos daños materiales, y lo que aún es peor, se llevaron una vida.

El origen de las olas está en el viento; si éste no soplase, el mar estaría prácticamente en calma. Mientras más fuerte es el viento, mayor altura alcanzan las olas, dando lugar a lo que se llama “mar de viento”. Sin embargo, puede ocurrir que esas olas se desplacen cambiando de dirección y de altura a zonas lejanas al lugar de origen y en las que el viento sopla de otra dirección o incluso está en calma o es muy flojo. A eso se le llama “mar de fondo” y es lo que precisamente aconteció esa fatídica noche.

En este mapa de superficie correspondiente a las 7 de la mañana, se aprecia una situación de poniente en la que las isobaras no están muy juntas en el área del Cantábrico y que, por lo tanto, no justifican en absoluto el oleaje que se produjo.

mapa presiones

Más información de presiones haciendo clic en la imagen

Corroboran esa impresión los vientos que, de hecho, se registraban a esas horas en los observatorios de la zona, algunos de los cuales los citamos en el siguiente cuadro:

Vientos a las 06.00 horas del 2/2/14

CIUDAD VIENTOS RACHAS
GIJÓN 7km/h   18 km/h
LLANES 13km/h   21 km/h
S. VICENTE DE LA BARQUERA 10km/h   15 km/h
SANTANDER 14km/h   23 km/h
MACHICHACO 13km/h   31 km/h
LEQUEITIO 18km/h   27 km/h
ZUMAIA 9km/h   19 km/h
SAN SEBASTIÁN 19km/h   32 km/h

Se dieron otras circunstancias que contribuyeron a lo que sucedió. Estamos en época de mareas vivas, es decir, mareas muy altas, o lo que es lo mismo, que el mar tiene un mayor nivel, y por ende, vino a coincidir con la pleamar. Ese fue el conjunto de factores que, pese a la ausencia de viento, determinaron el desastre.

La situación actual y la prevista para los próximos días es distinta. El centro de la borrasca –bastante profunda- está más próxima al noroeste de la Península, por lo que las isobaras están mucho más juntas (esto es lo que se denomina “fuerte gradiente de presión”, que quiere decir que la presión varía bastante entre un punto y otro cercano) y de ahí que ahora sí el viento sople con fuerza, habiéndose registrado rachas de más de 120 km/h, tanto en comarcas de las Comunidades noroccidentales como en el mar durante las últimas horas. Tras esta borrasca, habrá una tregua, pero durará poco, porque en el Atlántico siguen originándose otras que también nos van a afectar en los próximos días.

No te pierdas nuestra galería con las fotos más impresionantes del temporal que azoto el cantábrico. Además, puedes seguir toda la información minuto a minuto de los nuevos temporales haciendo clic aquí.

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