Blog de José A. Maldonado

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Actualidad Aquellos veranos de hace más de medio siglo

     Casi todo en la vida es relativo. ¿Por qué digo eso? Voy a tratar de explicarme  y a buen seguro que quienes lean estas líneas y tengan bastantes años lo entenderán muy bien y les traerá recuerdos.

     Hace unos días intervine como ponente en uno de los cursos que de  la Universidad de Verano de El Escorial y el Director del mismo, editor de muchos telediarios, señalaba, a mi juicio con razón, la relevancia desmesurada que se las con frecuencia a las situaciones de calor, en época estival, o de frío en invierno. Y no se refería a aquellas que llegan a causar víctimas o grandes trastornos sino, pongamos por caso, a esas otras en las que en los meses de julio o agosto los termómetros llegan a marcar valores de 37 o 38ºC en el centro o el sur de la Península o a las que en enero propician algunas nevadas en la mitad norte. ¿Es que eso puede extrañarnos? Lo anormal sería lo contrario, o, si nos referimos al verano, el que durante toda la estación se estuviesen registrando valores extremadamente altos, como sucedió en el 2003.

     Cuando oigo que nos quejamos de lo que hasta ahora nos ha deparado el verano (y no digo con esto que no haya habido días muy calurosos) se me vienen a la memoria más que nunca aquellas vacaciones de mi niñez, que con tanta ilusión esperaba y que pasaba en el pueblo de mi familia, Alcolea del Río (Sevilla), al que tanto quiero y en el que tan buenos momentos he vivido y espero seguir viviendo. Allá a mediados o finales de los años cincuenta, cuando permanecíamos allí dos meses, en plena canícula, no solo en aquella localidad que tiene más de tres mil habitantes, sino en los de la inmensa mayoría de la provincia y de otras muchas zonas de España, no había agua corriente en las casas sino que había que sacarla del pozo o ir a por ella a la fuente tanto para beber como para lavarse (no existían, en consecuencia, cuartos de baño); para echar un trago fresco teníamos el botijo (en Andalucía es más habitual llamarle búcaro); para intentar suavizar el sofocante ambiente no había otra posibilidad que utilizar el abanico o el ventilador pero como las instalaciones eléctricas eran bastante deficientes los cortocircuitos eran numerosos y, por tanto, esos “refrescamientos” experimentaban frecuentes parones. Eso del “aire acondicionado”, solo pensarlo hubiera sido ciencia ficción.

     Ni que decir tiene que  nadie tenía piscina ni podía existir una municipal puesto que no había agua. A lo más que se podía aspirar en algún caso era a darse un chapuzón en las albercas de las huertas que había en los aledaños o, la gente más atrevida, a bañarse en las aguas del Guadalquivir, lo cual entraña su riesgo.  

     Por supuesto, tampoco existían frigoríficos. En algunas casas (las de los más pudientes) había unas neveras que no enfriaban merced a un motor movido por la corriente eléctrica sino que había que introducirles hielo que, a su vez, había que ir a comprar a una fábrica que existía en el pueblo donde lo vendían en barras y que se transportaba en cubos o al hombro, envuelto en un plástico, para luego trocearlo.

     Al piso de arriba de las casas (constaban, en general, de la planta baja y una superior) se les conoce en los pueblos andaluces con el nombre de “soberao” (aunque lo correcto es soberado) y, como podrán imaginar, en aquellos días en los que, como ahora, ni más ni menos, se alcanzaban en esa zona máximas de 38 o 40ºC y, a veces, más, y mínimas de 24 o 25ºC en la calle, las de ese habitáculo no bajarían por la noche de los 28 o 30ºC. Dormir era prácticamente imposible y por eso (en casa de mi abuela se hacía) se ponían colchones en el patio y se pasaba la noche a la intemperie. Eso sí, los niños de aquella época teníamos la suerte, que los de ahora no  pueden disfrutar con facilidad, de poder contemplar un cielo plagado de estrellas.

     Pues sí, amigos, así se vivía en aquellos veranos, y encima éramos felices porque no añorábamos lo que no teníamos. Claro que, por aquel entonces, tampoco disponíamos de un televisor (los primeros llegaron a Sevilla a principios de los sesenta) con no sé cuantos canales poniéndonos imágenes del terrorífico calor que azotaba a España.

     ¿Ven por qué decía que casi todo es relativo?

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  • Estimado José Antonio: Yo diría más, no hace cincuenta años, hace bastantes menos, cuando lo del aire acondicionado no es que fuera un lujo, es que ni se planteaba para la inmensa mayoría de los mortales. Pero nos hemos acostumbrado pronto a “lo bueno”, y hoy no somos capaces de imaginar “lo que sería” trabajar, vivir o viajar sin una perfecta y absoluta (y a veces, absurda) climatización en el trabajo, en casa o en el coche. Dos o tres días de calor “normal”, o poco más, y ya tenemos la famosa ola… parece que no concebimos un clima distinto al de los centros comerciales, y que todo lo que no sea eso son temperaturas “extremas”…
    Personalmente, no me gusta el calor, pero es lo que hay… especialmente en verano. Además, pensemos: dos de la tarde, julio, ¿calor? todo. Un kiosko bajo la sombra de un emparrado y una caña bien fría. O dos Ahora comparemos, cafetería con aire acondicionado a toda potencia, temperatura ambiente (de la cafetería) inferior a veinte grados… ¿qué apetece más, una cañita o un café caliente?
    Todo tiene su punto, y el verano tiene eso: hace calor, a veces mucho, pero sin el calor no es posible el placer de la caña fría. O el del mucho más humilde, y casi olvidado, trago largo de un botijo…

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  • ¡Vaya! Yo no tengo la suerte ni de saber como eran los veranos hace 50 años (no tengo edad suficiente, tengo 36 años)no de saber lo que es dormir fuera de casa por el calor, vivo y he vivido siempre en la costa norte de Galicia y desde que tengo uso de razón lo máximo a lo que hemos llegado es a dormir con las ventanas abiertas. Hablando del sensacionalismo con el que se trata la meteorología, a mí lo que me fastidia es que salgan en la TV diciendo no se va a poder dormir…bla, bla, bla… cuando aquí llevamos desde el 2006 sin necesidad siquiera de abrir las ventanas, porque sí se alcanzan buenas temperaturas, pero lo que no se aprecia es que llevamos unos cuantos veranos (no se sí antes de tener yo uso de razón sucedió)que nos azota un viento gélido y ésto se traduce en que a la sombra has de ponerte una buena chaqueta, incluso de lana y, al sol no diré que te asas pero sí que puedes estar en bikini, pero por Dios que no te de el viento, porque tu propia sombra te deja ese lado helado. ¿Es ésto normal en la época estival? Yo recuerdo lluvia, viento y tormentas en verano pero no este viento helado.
    Un saludo

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  • Pues yo no quiero mas veranos com o este….. Puto frio…. He estado helandome en invierno, saliendo en rutas en bici con 15 grados bajocero, pensando, bueno, en verano llegara el calor… jejejeje .
    Iluso de mi, hoy en dia currando de repartidor este verano me sigo pelando de frio por las noches…. jajajaja. Temepratura para burgos a las 12 de la noche hoy, dan 16 grados, con bastante viento imagino…. si eso no es frio…..

    Definitivamente me ire del norte de la peninsula, y me trasladare a canarias, a ver si alli se puede disfrutar de un buen clima….. jejeje

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  • Ha sido un artículo que he leído con interés. No se me ha hecho pesado, al contrario, agradezco que nos haya trasladado un pedazo de su infancia. Tengo la sensación ahora de que le conozco mejor. Y lo que describe fue real aunque ahora sea inconcebible para muchos jóvenes de la generación playstation. Yo no lo viví, puesto que soy de mediados de los 60 pero sí que he visto estrellas donde ahora hay contaminación lumínica, y he visto bosques y campo donde ahora hay urbanizaciones y he podido abrir la ventana por la noche en un pueblo de mi querido pirineo y respirar hondo y llenarme de todas las fragancias y olores del bosque, como ahora no pasa, y en la playa tener que ir a por agua con garrafas a otro pueblo del interior porque la de beber del de la costa no valía…(año 1981), y el tiempo, se alargaba hasta el infinito… en fin, no se si es cosa de la edad, pero si, todo parecía muy distinto. Saludos.

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  • Yo,por suerte,ahora que “aprieta la caló”,tengo la suerte de tener una terraza donde ,a la vez que contemplo las estrellas,necesito a eso de la 1 de la madrugada,echarme una mantita por encima.Sí,es la ventaja de vivir en un pueblecito,Guadalmez entre C-Real,Badajoz,Córdoba.Aquí las temperaturas son muy extremas,tanto en invierno como verano.
    Creo que nos quejamos equivocada y contínuamente del tiempo,ni cambio climático ni nada,somos unos privilegiados de ver cada día amanecer en paz y libertad.Vivamos cada día como algo irrepetible,o ¿es que cada día que empieza no es único?.
    Eres buena gente Maldonado,se nota en tus palabras y talante,como en general es la gente de pueblo.

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  • PAISANO YO SOLO AÑADIRIA A ESTE ARTICULO ,LA TRANQUILIDAD QUE TENIAMOS CUANDO EN ESOS DIAS DE CALOR NO SOLO CORMIAMOS EN EL PATIO TODA LA FAMILIA CONTANDO CHISTES Y SIENDO FELICES SINO QUE TAMBIEN DORMIAMOS EN LAS ¡ LANCHAS¡O LAS ACERAS SIN QUE NADIE TE MOLESTARA NI PELIGRO DE VIOLENCIA UN CORDIAL SALUDO DE MARIA UNA PAISANA.

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  • Estimado José Antonio:
    Desde los 29º (veintinueve)de máxima que tenemos en Málaga, viendo hoy el telediario de la 1ª me he acordado mucho de su articulo. Pues lo de siempre: el audaz reportero (que no se lo ha leído), plantado delante de un poste A PLENO SOL marcando 43º y laméntándose de lo mal que se pasa en Sevilla. Si tenemos en cuenta que la máxima prevista es de 39º, y que en los próximos días hay avisos en Madrid de alerta importante por temperaturas rondando los 40º, hay que convenir que quien no se consuela es porque no quiere.Ambas son ciudades de interior y ambas compiten por un turismo al que no hay que espantar, porque los millones de habitantes que abandonan la sartén madrileña, y la de Ecija, en estos meses, ya se las buscan como pueden.
    Querido José Antonio, lo echamos de menos en los telediarios. Este veranito está siendo de levante, sin grandes terrales, y que siga así.
    Por cierto, según el DRAE: soberado.
    1. m. desus. desván. U. en Andalucía y América (no debe estar tan en desuso, pues he encontrado 34.000 en Google y 17.000 de soberao).
    Aunque, los de mi quinta (y la suya) seguimos prefiriendo “zoberao”. Un saludo.

    http://www.aemet.es/es/eltiempo/prediccion/avisos?w=mna&k=mad

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  • Estimado Sr. Madonado:
    En primer lugar, quiero felicitarle por estos artículos tan didácticamente expuestos, que nos acercan a los profanos a una ciencia, la de la meteorología que nos afecta directamente a todos, sin distinción.
    En segundo lugar quiero consultarle a cerca de la situación de altas temperaturas que estamos viviendo en el sur de Galicia, en concreto en la ciudad de Vigo. Desde el domingo día 25 estamos experimentando máximas de 38-39 grados. Esto no es habitual, pero tampoco tan extraordinario. Lo extraordinario es que la estación meteorológica de Vigo está ubicada en el aeropuerto, a 350 metros de altura sobre el nivel del mar, y con diferencias entre los valores reales y los oficiales de hasta 5 grados. Creo que una ciudad como Vigo, que es la novena por tamaño de España y la mayor de todas las que no son capital de provincia, con un sector turístico pujante, se merece una información más fiable. A ver si entre sus amistades de cuenta alguna autoridad a la que hacerle ver esta falla y decidir tomar cartas en el asunto.
    Sin otro particular y reiterándole mi más sincera felicitación, reciba un cordial saludo.
    Gracias.

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  • Sr. José Antonio desde Cádiz, le felicito y le doy la enhorabuena por su página, que todo podemos gozar, la sigo diariamente, pues me he muy útil para la afición que tengo, (Observaciones Solares) al hacer el parte diario y publicarlo en mi blogs de dichas observaciones copio de su página la información que da sobre la velocidad del viento ya que carezco del aparato que se utiliza para ese evento. Aprovecho estos momentos paras pedirles disculpa por haberlo utilizado sin su autorización; Y al mismo tiempo pedirle el permiso para utilizar esa información y que naturalmente en el blogs reflejara de donde viene esa fuente. EL nombre blogs es el que refleja en el apartado pagina web.
    También decirle que en ninguna pagina que pronostica el tiempo que conozco es tan exacta como la suya porque he estado comparando los pronósticos de muchas y ninguna lo hace con la exactitud que la hace la suya, sobre todo donde lo pronostica por hora, pues más de una vez me ha servido para organiza una salida al campo por la noche para hacer observaciones astronómica con los compañero de la agrupación astronómica al cual pertenezco (Agrupación Astronómica de San Fernando).
    Atentamente y un cordial saludo Paco

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