Archivo Para Marzo, 2009
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Domingo, 29 de Marzo, 2009
Los avisos meteorológicos
Creo que ahora que la situación atmosférica ha dado un giro radical (previsto desde hace unos días) en su “marcha triunfante” hacia un ambiente cada vez más primaveral, cuando la nueva estación ya había comenzado también astronómicamente, es una buena ocasión para comentar en qué consisten los avisos meteorológicos. Ya a comienzo de los años 80 el Instituto Nacional de Meteorología (INM) estableció el primer Plan especifico de avisos de fenómenos meteorológicos adversos denominado PREVIMET que tenía como finalidad alertar de los que pudieran producirse en el área mediterránea (de ahí su nombre) en los meses de septiembre, octubre y noviembre debido a lo que entonces se llamaba gota fría y que hoy se le conoce en el argot científico como dana (depresión aislada en niveles altos).
Posteriormente, dado que en cualquier lugar y época del año se podían producir fenómenos que entrañasen peligro para la población, en 1995 se creó un nuevo Plan, con el nombre de Plan Nacional de Predicción y Vigilancia de los Fenómenos Meteorológicos Adversos, que fue sustituido en el 2006 por el actualmente en vigor, que tiene una orientación más clara y más acorde con los requerimientos de la sociedad; es el Plan METEOALERTA, elaborado por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en estrecha colaboración con las autoridades de Protección Civil.
En el Plan se consideran una serie de fenómenos, así como los umbrales para cada una de ellos a partir de los cuales se emitirán los boletines de aviso. Dichos umbrales corresponden a intervalos de valores que se consideran que para cada variable puedan suponer un peligro meteorológico y que, lógicamente, están en función de la zona en que se produzcan (por citar un caso, no tiene las mismas consecuencias 10 cms de nieve en un núcleo urbano del sur de la Península que en una zona de alta montaña). De esta forma se establecen cuatro niveles de alerta.
Verde: No existe ninguna amenaza o peligro.
Amarillo: Se da cuando existe alguna amenaza para determinadas actividades.
Naranja: Indica que el peligro que suponen las condiciones meteorológicas previstas es importante.
Rojo: Alerta de que el peligro es extremo.
En cada uno de esos avisos se indican, además del nivel, el fenómeno a que está referido, el ámbito geográfico en el que puede incidir, las horas de comienzo y finalización y la probabilidad de que lleguen a producirse, pudiendo añadirse, en ocasiones, algún comentario, como, por ejemplo, el que esa probabilidad sea mayor al principio que al final del periodo señalado. A veces, también se emiten boletines especiales, lo que se lleva a cabo cuando se tenga conocimiento de que se hayan alcanzado los umbrales naranja o rojo y los fenómenos no se hayan previsto con anterioridad, cuando se produzcan variaciones significativas que aconsejen modificar el aviso dado inicialmente y cuando hayan desparecido las causas que motivaron la emisión. Los fenómenos adversos que se incluyen en el Plan METEOALERTA son exclusivamente, como es natural, de origen meteorológico y están referidos concretamente a las siguientes circunstancias:
Lluvias; Nevadas; Vientos; Tormentas; Temperaturas extremas (máximas y mínimas); Fenómenos costeros (rachas máximas de viento y altura de las olas); Aludes; Galernas (zona cantábrica); Risaga (en Baleares); Deshielos; Nieblas; Polvo en suspensión; Olas de calor y frio (para estas y para las Tormentas tropicales solo se dan avisos especiales).
El Centro Nacional de Predicción de la AEMET envía los avisos a los organismos que tienen responsabilidad en la protección de vidas o en la conservación de bienes, en la protección de la salud, en la defensa de las infraestructuras del Estado y en la conservación del medio ambiente.
A la hora de escribir estas líneas, el domingo por la tarde, son bastantes los avisos que están en vigor y también los habrá mañana, cuando algunos de ustedes quizá las lean, para el sureste de la Península y para Baleares, como pueden ver en la pestaña de Avisos de El Tiempo; ahora sólo cabe esperar que el tiempo en Semana Santa sea completamente distinto. El primer pronóstico tratando de orientarles cómo será el tiempo en esas fechas lo colgaremos en la tarde del próximo miércoles. -
Jueves, 26 de Marzo, 2009
Fin de semana inestable y más fresco en muchas zonas
Mientras esperamos a conocer que nos deparará el tiempo en Semana Santa, la previsión para los próximos días es que irán apareciendo nubes por casi toda España y durante el fin de semana las temperaturas experimentarán un descenso generalizado que, en algunos casos, será notable con respecto a las que actualmente estamos teniendo.
VIERNES
Nubosidad abundante en Canarias que dará origen a lluvias moderadas y que, incluso, podrán ser fuertes en el norte de Tenerife y Gran Canaria. Se producirán chubascos débiles que ocasionalmente podrán ir acompañados de tormentas en el sur de Extremadura, Andalucía, Ceuta y Melilla. Por la tarde, probablemente, comenzarán a producirse precipitaciones en las regiones cantábricas y en los Pirineos que luego se irán extendiendo al resto del tercio norte peninsular y serán de nieve entre los 1200 y los 1500m. En Baleares predominarán los cielos despejados.
Los vientos serán flojos o moderados y de dirección variable y las temperaturas iniciarán un descenso en las regiones más septentrionales.SÁBADO
Chubascos moderados en todo el tercio norte peninsular, más frecuentes en Cantabria, el País Vasco y el norte de Navarra, así como en la Comunidad Valenciana, Murcia, el este de Andalucía y de Castilla La Mancha, Baleares, el área del Estrecho y Melilla. Posibilidad de lluvias débiles en el resto de la Península y en Canarias. Las precipitaciones de nieve irán descendiendo hasta cotas comprendidas entre los 700 y los 1000 m en el norte de la Península y entre los 1200 y los 1400 en el sur.
Descenso generalizado de las temperaturas (excepto en Canarias) más acusado en el centro y en el oeste peninsular. Soplará poniente de moderado a fuerte en el Estrecho.DOMINGO
Terminará la semana con la persistencia de chubascos localmente moderados en las proximidades del Estrecho y Melilla que también pueden afectar en forma más aislada al resto del cuadrante suroriental de la Península y a Baleares, principalmente por la mañana. En Galicia, Asturias, Cantabria, el País Vasco, Castilla y León, el sur de Cataluña y los Pirineos se producirán, asimismo, precipitaciones débiles o moderadas con tendencia a disminuir durante el día. La nieve caerá entre los 600 y los 800m en la vertiente cantábrica y en las comarcas pirenaicas. En el norte del archipiélago canario tampoco es descartable que llueva ligeramente. En el resto de España habrá intervalos nubosos pero no es previsible que sea necesario utilizar el paraguas.
Las temperaturas diurnas seguirán descendiendo en la mitad sur peninsular y las nocturnas lo harán también en el norte y en Baleares. Soplará con fuerza la tramontana en el norte de Cataluña y el cierzo en el valle del Ebro. -
Lunes, 23 de Marzo, 2009
Hoy, 23 de marzo, se celebra el “Dia Meteorológico Mundial”
En 1873, se celebró en Viena el Primer Congreso Meteorológico Mundial, creándose la Organización Meteorológica Internacional (OMI) cuya principal finalidad era establecer redes de observación meteorológica enlazadas mediante el telégrafo (creado por Samuel Morse en 1832) con el fin de mejorar las predicciones meteorológicas. Con el transcurso de los años la variedad de los servicios meteorológicos aumento sobremanera y aumentaron sensiblemente las necesidades, sobre todo, en aquellos tiempos, con la aparición de la aviación (1903) y el rápido desarrollo de la misma. La función principal de las predicciones y las estadísticas meteorológicas que pronto dieron lugar a una nueva e interesante disciplina, la climatología, era contribuir a la seguridad de las actividades realizadas en el medio ambiente pero no a velar por la protección del mismo.
El 23 de marzo de 1950, la OMI se convirtió en la Organización Meteorológica Mundial (OMM, organismo intergubernamental perteneciente a las Naciones Unidas que, hoy en día, está compuesto por 190 estados miembros. Posteriormente, se decidió que ese día de cada año se celebrase el “Día Meteorológico Mundial” con la elección de un lema oportuno, con el fin de recordar a la sociedad (aunque hoy ya no sería necesario) la importancia que la meteorología tiene en la misma. Este año dicho lema es “El tiempo, el clima y el aire que respiramos”.
El aire que respiramos cambia constantemente. Tanto el desarrollo urbano como la modificación de la superficie de la tierra y el posible cambio climático, fenómenos derivados de una explosión demográfica mundial, están alterando la composición de nuestro aire. Esos cambios pueden afectar drásticamente al tiempo y al clima y, por ende, a nuestra salud y a la de nuestros ecosistemas. Numerosos estudios científicos vinculan la contaminación del aire a enfermedades respiratorias y cardiovasculares, el cáncer, trastornos del sistema nervioso, así como a enfermedades transmitidas por el aire e inducidas por el calor. La atmósfera deposita contaminantes en los cursos de agua y en nuestra tierra, lo que perjudica no solamente a las personas sino también a los animales y las plantas del ecosistema. Algunos de esos problemas ambientales son la erosión, la acidificación de los océanos, lagos, ríos y bosques y la acumulación de componentes tóxicos en las plantas y en la fauna salvaje.
A medida que los científicos recopilan más datos sobre nuestro aire, que se caracteriza por sus cambios constantes, se percatan cada vez más de lo estrecho que es el vínculo entre la calidad del aire y el sistema tiempo-clima. El viento, la lluvia, la luz solar y las variaciones de la temperatura controlan, conjuntamente, el transporte y la duración de los agentes contaminantes en todo el mundo. Cuanto mejor entiendan los científicos el sistema tiempo-clima, mejor podrán predecir la distribución de partículas y gases atmosféricos que pueden ser nocivos y puesto que, los propios contaminantes repercuten en nuestro sistema tiempo-clima, un mejor entendimiento de la composición de la atmósfera también contribuirá a estar más capacitados para efectuar predicciones meteorológicas a corto plazo y predicciones climáticas a largo plazo. La interdependencia del sistema tiempo-clima y la contaminación mundial es, por tanto, un tema de estudio crucial para el siglo XXI. -
Sábado, 21 de Marzo, 2009
Hacer predicciones meteorológicas constituye una gran responsabilidad
Sé que lo he comentado muchas veces y que peco de pesado pero a raíz de algún comentario reciente, de que la predicción no ha salido lo bien que hubiera deseado en este puente (en algunas Comunidades), que se avecina la Semana Santa y que hace días que nos vienen solicitando el tiempo que hará durante la misma, debo volver a decir que estamos en una época en la que las situaciones atmosféricas son sumamente cambiantes y que lo que hoy es previsible para el jueves próximo, por ejemplo, mañana puede dar un giro radical y tener que cambiar el pronóstico. Es lógico, por tanto, que a quienes tenemos como profesión hacer esas predicciones y transmitirlas a la sociedad, en determinadas épocas del año, nos invada una especial sensación de responsabilidad.
Por supuesto, los pronósticos meteorológicos no van dirigidos exclusivamente a quienes se van de vacaciones (que en su mayoría o su totalidad van buscando ambiente soleado y temperaturas agradables) ni a los hoteleros que van a recibir esa clientela. Ni que decir tiene, que cada vez que hago una predicción estoy pensando en todos los colectivos a los que pueda interesarle. Agricultores, pescadores, montañeros, vendedores de periódicos, heladeros, tiendas de ropa de temporada, personas alérgicas o con otras afecciones en las que los factores meteorológicos puedan tener incidencias etc. y que, en ningún caso se omite o se tergiversa una información para favorecer a un sector determinado. No lo hice nunca ni lo haré jamás. Por honradez profesional y porque, como creo que es fácilmente comprensible, el primer interesado en que el pronóstico salga bien es uno mismo.
Quizá algunos de ustedes recordarán que en más de una ocasión parte del gremio de la hostelería se ha enfadado porque se anunciaba un tiempo que no invitaba a desplazarse en Semana Santa. Concretamente, en el año 1998 hacía un tiempo primaveral en las vísperas y se pronóstico un cambio radical que determinaría características invernales en los días clave. Aquello fue una “bomba” pero, afortunadamente, si se falló fue porque nos quedamos cortos, hasta el punto de que hubo que poner cadenas hasta en Despeñaperros. Habíamos cumplido con nuestro deber de alertar a la sociedad.
En “eltiempo.es” iremos emitiendo pronósticos complementarios a los que figuran en nuestros cuadros para cada población de España y de gran parte del resto del mundo, desde mediados de la semana que termina el Domingo de Ramos. Se harán a tenor de lo que se deduzca de los mapas previstos y, como acabo de comentar, sin tener en cuenta a quienes puedan favorecer o perjudicar aunque, como es natural, con el deseo de que agraden a la mayoría. Esos pronósticos se irán actualizando porque pretender que con diez días de antelación en esta época se cumplan, al cien por cien, para toda España es un sueño casi imposible.
Por último, con arreglo al artículo “Con la llegada de la primavera cambiará el tiempo”, lo titulé así porque los modelos del Centro Europeo de Predicción del día 16 situaban una borrasca en el Golfo de Cádiz para el día 20. Después, esa depresión (borrasca) se ha mantenido en el Atlántico más lejos de lo previsto, de ahí que las circunstancias cambiaran. La Agencia estatal de meteorología realizó un pronóstico parecido al nuestro y luego tuvo que rectificar. La ciencia meteorológica, que tanto ha avanzado en los últimos años, todavía no está, ni hoy por hoy se ve el día en que lo vaya a estar, en condiciones de certificar lo que va a ocurrir y, menos aun en los meses de marzo y abril en los que el riesgo de que un pronóstico no se haga realidad es aún mayor. El predictor es el primero que sufre cuando esto ocurre. Los pronósticos a corto o medio plazo, estadísticamente, se cumplen en torno a un 80 por ciento de las veces pero ese otro 20 por ciento, como es natural, es el que salta a la vista.
Mañana domingo, previsiblemente, la borrasca se acercará a la zona citada pero sin llegar a alcanzarla y será bastante menos profunda por lo que lo más que cabe esperar es algún que otro chubasco aislado y poco importante en puntos del centro y del oeste de Andalucía, principalmente en lugares montañosos.
En cuanto al hecho de que hubiera diferencias entre los símbolos que figuraban en los cuadros que indican concretamente el pronóstico para un lugar determinado y el artículo del blog es porque mientras que aquellos corresponden a la salida automática del modelo, en el comentario escrito se trata de dar un valor añadido basado en un análisis más exhaustivo de la información disponible.

